Poemas

Comida / dossier / Abril de 2022

Luigi Amara

Saciedad

“Un sorbo más y no respondo por el decoro de esta cena.” Mi vientre expresa el estado de mi alma: a punto de estallar como un timbal exhausto.
Pido un sofá y clemencia. Déjenme disfrutar del sinsabor del hipo, del tiempo muerto transformado en boa.
“No. Ni una pastillita de menta”. Cansado de encontrar belleza en el vuelo de un ave —y hasta en las patas de una silla rota— que no se atreva hoy; no estoy ya para ella.
Voltios de hilaridad me suben como arcadas; en esta sed hay algo que no alcanza a saciarse. (No pienses en la abstracción del apetito, atiende solo a los detalles: los dedos tamborileando sobre el vientre; los tímpanos exhaustos.)


Cena negra

Creo que te conocí imaginando los platos blancos de la cena negra. Por culpa de un cuento de Villiers o unas fotografías de Sophie Calle, las tardes se nos iban en probar, con el paladar de los párpados, el banquete monocromo.
MENÚ Caviar de esturión, pan y aceitunas negras. Sopa de huitlacoche con pimienta, calamar en su tinta, postre de zapote y zarzamoras. Chocolate amargo. Sambuca o tal vez fernet.
Inevitablemente volvíamos a discutir la pertinencia de la coca-cola…
Muchos años después, no hemos comprado aún los platos enteramente blancos ni han caído a la mesa las viandas del árbol de la noche.
Quizá es mejor así. He llegado a temer que cuando al fin llevemos a los labios esas delicias negras y en tus dedos blancos escurran los jugos de su tinta, caerá un telón pesado, oscuro, entre nosotros, esa desolación de los sueños cumplidos, y no tendremos ya nada que decirnos.

De Pasmo, Trilce Ediciones, Ciudad de México, 2003.

Imagen de portada: ©Paulina Lozano, Pambazo, 2021. Cortesía de la artista