codo

Dolor / dossier / Mayo de 2021

Sofía Esther Brito Vukusich

mientras escribo esto, eso presiona mi rodilla como si quisiera reventarla


la pierna contraria está infestada de hormigas
en alguna de las vértebras de mi espalda cuyo número no reconozco se derrama un bidón de parafina en el instante en que estalla una molotov contra la médula espinal
hay pedazos que conocía pero no sabía llamarlos: la escápula que es otra forma de decir omóplato
lo que antes no era más que un triángulo que articulaba hombro y espalda ahora son dieciocho posibles músculos donde intento acomodar un parche de calor
hay pedazos que no conocía y no sabría cómo llamar como el trigémino (evidentemente alguien con ese nombre debe tener un trastorno obsesivo compulsivo)
en el trigémino comenzó todo así el ojo encandilado ante las luces blancas el oído frente a las licuadoras la vibración de un whatsapp que desplaza el teléfono hasta el borde de la mesa
para algunas todavía no tengo palabra (pido las disculpas correspondientes a mis profesores de biología)
tales como el ágora que delimita mi rodilla el hueso que sobresale de la muñeca el hueso que sobresale del tobillo (ése duele igual que un codo contra la pared) los tubos de PVC que unen el fémur y la tibia los rayos que se activan en mi sien derecha el vértice de mi ojo las escamas que se forman en el oído la región de la mano que delimita la línea de la vida los relieves que rodean mis pezones el límite de elongación de la cadera
mientras escribo esto, es la primera vez que pienso el dolor de la zona limítrofe entre cráneo y cuello y en poetas que aman estos pedazos tu codo en el borde del coche incógnito como el verano
quizás algo hay en los ángulos convexos

Imagen de portada: Disección del área de la axila. Litografía de George H. Ford, 1867. Wellcome Collection