Tres poemas
Leer pdfAlberto Landa
Dónde te has metido para entrar en materia
quién sabrá que hicimos casi lo mismo
casi siempre lo mismo…
Quién sabrá que dibujaste casi las mismas bocas
quién sabrá qué tanto dibujamos
quién sabrá que hicimos
casi siempre lo mismo
y casi el mismo siempre
y siempre el mismo casi.
Aquel departamento
¿Quién dormirá en aquel cuarto?
¿De qué color lo habrán pintado?
¿Qué cuadro habrá colgado quién
en la pared aquella?
El viejo y para alguien quizá nuevo
departamento de la calle de Indiana,
donde se discutía sentados en el piso
y se tomaba mate imitando a Rayuela.
Hemos habitado tantos cuartos
que podríamos construir un multifamiliar
de memoria entre todos.
Hemos habitado tantos cuartos.
Antes nosotros entrábamos en ellos.
Ahora son ellos
los que salen de nosotros
… mientras la noche cubre con una tela oscura
la ventana.
De Carlos
Muciño Albarrán, que era una maravilla, nadie guarda un recuerdo, más que los que lo conocieron y siguieron. Esos que se murieron en la parte de afuera de la fama, los peatonales, los talla seis y medio, dónde están y para qué vinieron. Para frotarse con otros igualmente ignorados que se van hacia abajo como el agua que obedece a los granos de la arena, que hace que cada vuelta sea el planeta completo que obedece a la curva que se arena. Cada grano, palabra, va creciendo si lo germina el agua. Dejo su nombre aquí, para que quede, si ya no quedo yo para regarlo. Carlos Muciño fue peso de base, PURAS FUERTES MAYÚSCULAS COMPACTAS.
El poema “Alberto Landa” aparece en el libro Son cerca de cien años (1989); “Aquel departamento” en Parva natura (2006); y “De Carlos” en Habitado por dioses personales (2006). Se reproducen con el permiso del autor.
Imagen de portada: Yvonne Venegas, Fuzz y Carla, de la serie Inédito, 2006. © de la artista.