Editorial

La noche / editorial / Junio de 2021

Guadalupe Nettel

Cada tarde, cuando el sol se oculta en el horizonte, el mundo se torna más silencioso, más vulnerable y más permisivo, como si de repente se viera regido por leyes desconocidas. Los humanos descansan en medio de fantasías oníricas, expuestos a los mensajes cifrados que les manda su inconsciente, junto a los animales con los que comparten el día a día. En las tinieblas, el campo y la ciudad abren por fin sus puertas a aquellos que suelen ocultarse. Las ratas transitan libres por la calle, murciélagos y tlacuaches se apoderan del jardín. Todos los grupos proscritos se reúnen a esas horas. La noche es el espacio para lo íntimo, pero también para desatar aquello que suele reprimirse; por eso ha ocupado siempre un lugar fundamental en nuestro imaginario y solemos poblarla de criaturas salvajes, implacables, sangrientas. En este número encontrarás textos que explican la naturaleza de la noche en las mitologías antiguas y contemporáneas. Javier Betancourt refiere los distintos roles atribuidos a la hija oscura del Caos a través de los siglos, mientras que Alberto Chimal compila un bestiario de monstruos nocturnos y Bernardo Esquinca, experto en Edgar Allan Poe, nos introduce a la imaginación del cuentista y poeta. Las sombras han sido el escenario privilegiado para los grandes golpes y las peores atrocidades, asegura el ensayista cubano Darío Alemán, quien basado en la genealogía de Nyx, establece un recorrido por diversas noches que cambiaron la Historia. Una de las grandes verdades que la oscuridad revela es que no estamos aislados en el universo: el cielo nocturno no sólo orienta a los navegantes, sino que permite observar el movimiento de los astros que conviven con nuestro planeta. Por desgracia, esto resulta cada vez más difícil a causa de la contaminación lumínica emitida por las grandes ciudades. La reconocida astrónoma Julieta Fierro escribe aquí acerca de este tema. No todos los humanos duermen por la noche. Existen seres noctámbulos que, o bien no concilian el sueño y se dedican a pensar mientras se retuercen en la cama, o bien han sabido encontrar en la penumbra el escenario perfecto para la diversión y el delirio, para frecuentar paraísos artificiales o para coincidir con otros seres de hermosura marginal. Éstos son los temas que abordan en este número Fadanelli, Guillermo Osorno y Carlos Velázquez. La noche ocupa la mitad de nuestra vida, así como una parte fundamental de nuestra conciencia y de nuestro imaginario. Se trata de una mina inagotable de inspiración y autoconocimiento que puede llevarnos a crear o hacernos descender a nuestras más profundas oscuridades y es justo por esta razón que resulta tan atractiva.

Imagen de portada: Edvard Munch, Night in Saint-Cloud, 1890. Nasjonalmuseet, Noruega.