Cultura UNAM

Breve recorrido por algunos cultos mexicanos no oficiales

Cultos / DOSSIER / Diciembre de 2018

Alejandro Andrade Pease

La libertad religiosa en nuestro país data de 1860, cuando Juárez abolió la supremacía de la Iglesia católica y brindó la oportunidad de oficializar los sistemas de culto que existían en la periferia de la religión dominante. Fue debidamente reconocida en la Constitución de 1917. Han pasado ya más de 58 años y es evidente que se ha aprovechado esta libertad de culto. Se calcula que al día de hoy operan en el país aproximadamente 3,500 asociaciones religiosas no católicas, constituidas legalmente según el INEGI. Muchas de ellas pertenecen a las variantes del cristianismo protestante. Pero hay mucha más diversidad.

Hare Krishna

El nombre hinduismo no se refiere a una sola religión, sino a un grupo, a una confederación de religiones, y no tiene una doctrina oficial autorizada. Hay más de ochocientos millones de hindúes extendidos en el mundo; la mayor parte vive en la India. En América Latina es difícil encontrar gente que profese esta religión y en nuestro país aún más; sin embargo, un grupo que la practica se ha extendido internacionalmente y captado gran número de adeptos en nuestro país: los Hare Krishnas, con una presencia en seis ciudades del país y aproximadamente cinco mil seguidores en México (INEGI). Envueltos en cánticos, festividades y actos lúdicos, descubrimos qué significa convertirse a esta religión para un mexicano. El nombre oficial de esta congregación es “Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna”, ISKCON, por sus siglas en inglés. Su principal centro de operaciones se encuentra en la Ciudad de México en la colonia San Miguel Chapultepec. Es un culto que se centra en la devoción a una de las figuras centrales del poema épico Bhagavad Ghita, Krish­na, que es la representación de la conciencia de Dios, el octavo avatar de Visnú, la suprema personalidad de Dios. Su fundador fue el bengalí Bhaktivedanta Prabhupada y llegó a México en la década de los setenta. Muchos de los creyentes viven una especie de retiro monástico por varios años; ahí dentro se estudia el idioma bengalí, se lleva una estricta vida de oración y celebración.

Salmo 100

La guerra contra el narco durante el gobierno de Felipe Calderón y la lucha por la plaza entre diferentes cárteles convirtieron Ciudad Juárez en uno de los lugares más peligrosos del mundo. Durante el sexenio pasado más de diez mil personas fueron asesinadas en esta ciudad y, aunque hoy en día la ciudad no tiene los mismos niveles de violencia que alcanzó su peor momento en 2010, el daño sigue siendo irreparable. En este contexto surge una especie de superhéroes cristianos, conocidos como Los Ángeles Mensajeros, un grupo de jóvenes de la iglesia Salmo 100 que dedican sus días a ir a escenas del crimen y estaciones de policía, vestidos de ángeles y sosteniendo carteles con mensajes como “Asesino, Dios perdona”, “Sicario, arrepiéntete, Cristo te ama”, “Zeta, busca perdón de Dios” y “Chapo Guzmán, el tiempo es corto, arrepiéntete”. Jóvenes que se han convertido a esta peculiar forma religiosa y buscan en Cristo una esperanza ante su lastimada comunidad. Este grupo pertenece a las iglesias cristianas evangélicas, que ha ido reclutando exsicarios, exprostitutas, exnarcomenudistas y los ha convertido a la Iglesia evangélica. Su líder, Carlos Mayorga, es un comunicador que ha introducido estas prácticas de performance para llamar la atención de los medios y llevar la Palabra de Dios a toda su comunidad.

Templo Hare Krishna en la Ciudad de México. © Alejandro Andrade Pease

New Age

La sensibilidad new age (expresión de una religiosidad de la globalización) ha despertado una fascinación por la búsqueda espiritual ligada a los valores de la naturaleza, lo ancestral, lo puro, la magia, el esoterismo, la sanación alternativa. A partir de los años ochenta, esta nueva sensibilidad new age o nueva era ha entrado en interacción con diversas tradiciones religiosas sincréticas. La recuperación de las figuras de ángeles y arcángeles bíblicos ha tenido un auge en nuestro país, principalmente en la Ciudad de México. Capillas y templos dedicados a estos seres se erigen en diversos puntos de la ciudad. Encontramos varios grupos dedicados al culto a los ángeles, el principal es liderado por Lucy Aspra, una mujer venezolana radicada en México que ha logrado levantar dos templos llamados La casa de los Ángeles y La fortaleza de San Miguel. En ambos se llevan a cabo cursos, terapias y rituales. Se trata de una mezcla de liturgia católica, una recuperación de los ángeles en su versión judeocristiana pero adaptados al esoterismo moderno. Sus principales creyentes son mujeres urbanas de clase media. Si bien no se consideran una religión y muchas veces se combina este sistema de creencias y prácticas con otras religiones, va en aumento su difusión y popularidad. Libros de autoayuda, terapias de reiki angélico, lecturas de tarot angelical, van aderezando esta peculiar forma de relacionarse con los tradicionales ángeles desde una óptica moderna.

Wicca

Aunque parece algo lejano a nuestra realidad nacional, esta variante de magia está muy viva en algunas ciudades de nuestro país. La Magia Celta está conformada por practicantes de la tradición espiritual Wicca o Celta-Faery que difunden la enseñanza de magia y brujería ancestral que se originó en el norte de Europa. Son las nuevas brujas y brujos que dejaron los bosques y que ahora viven en las ciudades. Tiene como fundamento la creencia en la dualidad existente en todas las cosas, reconocida como energía activa y energía pasiva. Estas fuerzas pueden presentarse de muchas formas, pero esencialmente se pueden circunscribir a cinco elementos universales: aire, fuego, agua, tierra y espíritu. Con estos cinco elementos hacen magia. Paradójicamente, mientras sus enseñanzas tienen que ver con la naturaleza y los bosques, la mayoría de sus feligreses se encuentra en las urbes. Curiosamente, el perfil de las principales dirigentes es de mujeres educadas, con estudios universitarios. Parece una especie de respuesta feminista a la espiritualidad dominante que ellas califican de machista patriarcal. Se reúnen en grupos llamados covens y hay de distintas denominaciones. La apertura hacia la sexualidad y la forma de vivirla es también muy atrayente para personas LGTB+, siendo el culto donde encontramos más personas de esta comunidad.

Chamanismo

El término chamanismo se refiere a un grupo de creencias y prácticas tradicionales preocupadas por la comunicación con el mundo de los espíritus. El practicante es conocido como chamán; éste puede tratar enfermedades causadas por espíritus malignos o puede dejar el cuerpo para entrar en el mundo sobrenatural y buscar respuestas. El chamanismo se basa en la premisa de que el mundo visible está dominado por fuerzas o espíritus invisibles que afectan las vidas. En México es relevante la supervivencia de elementos y rituales de tipo mágico-religioso de los antiguos grupos indígenas, no sólo en los indígenas actuales sino en los mestizos y blancos que conforman la sociedad mexicana rural y urbana. Hay numerosos grupos que siguen a un determinado chamán y hay una gran variedad de chamanes de acuerdo a tradiciones y creencias locales: por un lado están los curanderos tradicionales o magos de las comunidades indígenas que siguen su tradición espiritual, cercana a la herbolaria o la ritualística prehispánica pero mezclada con la imaginería católica y que de ninguna manera se autodenomina chamanismo. Mientras que en los entornos mestizos urbanos ya hay una elaboración y reinvención de muchos de estos rituales y creencias. Hasta llegar a una sofisticación de lo chamánico en clases medias altas que usan rituales, plantas y procedimientos de grupos indígenas pero elevándolos a un nivel de práctica espiritual.

Jesús Camargo, ángel mensajero de la Iglesia Salmo 100 en Ciudad Juárez. © Alejandro Andrade Pease

Cirujanos psíquicos

Se consideran una hermandad que se reúne para ayudar a los demás. Su principal figura espiritual es “El Hermanito Cuauhtémoc”. El origen de este grupo es una curandera psíquica de renombre en los años sesenta y setenta del siglo XX, Bárbara Guerrero, mejor conocida como Pachita. Nació en Parral, Chihuahua, hacia 1900 y murió en la Ciudad de México el 29 de abril de 1979. Pachita fue la “cirujana psíquica” más conocida en el país y en el extranjero. Fue investigada tanto por mexicanos como extranjeros. Pachita desde muy joven empezó a curar por medio de hierbas medicinales y tés, y en algún momento de su vida decidió operar, asegurando que el espíritu de Cuauh­témoc (último emperador Azteca) se apoderaba de su cuerpo físico para curar a través de ella. Lo llamaba El Hermanito. Aún hoy, a 33 años de su muerte, el espíritu del “Hermanito” sigue bajando en los seguidores de Pachita, y ella misma visita a sus discípulos. El actual receptor de El Hermanito es el nieto de Pachita. Se ha vuelto un legado familiar. Tiene a su alrededor un grupo de “discípulos” que le ayudan en las cirugías. Este culto se envuelve en un ritual peculiar; los asistentes se reúnen en una casa por la noche y se apagan todas las luces, pues según explican, El Hermanito no aparece con luz artificial y puede dañar al médium. En esta oscuridad se invoca al espíritu mediante cánticos. Cuando por fin entra el espíritu de El Hermanito en el médium, éste cambia de voz y pasa uno a uno a los pacientes, decidiendo si sólo hablarle, curarlo u operarlo. Los incrédulos argumentan que es toda una puesta en escena donde el aislamiento de los sentidos ayuda a maximizar la experiencia. Pero lo que es real son los cientos de testimonios de personas que dicen haberse curado de las enfermedades más complicadas. Gente de todos los estratos y procedencias avala este sistema de curación espiritual e incrementa el culto, que se mantiene cerrado y secreto.

Espiritualismo Mariano Trinitario

En México hay 35,995 espiritualistas declarados (INEGI). El espiritualismo, también llamado doctrina espírita o doctrina de los espíritus, es una doctrina adaptada de una corriente filosófica nacida en Francia a mediados del siglo XIX. Esta doctrina está basada en los libros escritos por el espiritista francés Allan Kardec. En la época porfirista las ideas espiritistas francesas se mezclaron con la cultura chamánica local y dieron origen a este nuevo culto. Se basa en la idea de posesiones de los espíritus en “materias” humanas, que practican sanaciones y dan mensajes del más allá. En México existen más de cien templos que siguen esta corriente, donde se llevan a cabo las llamadas cátedras y curaciones. La cátedra es la unificación del espíritu del médium en meditación con la divinidad; éste entra en éxtasis para sintetizar la luz en su mente convirtiéndola en palabras para entregar a la congregación el mensaje. En la congregación el médium espiritualista ha desarrollado esta facultad con muchos años de constancia, disciplina, preparación, entrega, fe y sinceridad con el mundo espiritual y su compromiso con los fieles. Los ritos y símbolos son una combinación de la tradición católica, mezclada con el espiritismo francés del siglo XIX y mucho del espíritu de la francmasonería. Este sincretismo, netamente mexicano, ha crecido y se ha mantenido vivo a lo largo del siglo XX. En la Ciudad de México es donde se concentra el mayor número de templos, sobre todo en las colonias y barrios de la periferia. Ecatepc, Ciudad Nezahualcóyotl y Chimalhuacán son los sitios donde más templos y creyentes hay. Muchos creyentes combinan este culto con el católico, pues las figuras espirituales que descienden son las mismas que se veneran en la Iglesia católica: Dios Padre, Jesús, la Virgen María. Cada templo tiene libertad de adaptar su doctrina a sus usos y costumbres.

La Nueva Jerusalén

Es un pueblo mesiánico milenarista ubicando en la región de Tierra Caliente, Michoacán. Sus habitantes —fieles a la Virgen del Rosario— creen que el fin del mundo está próximo y que sólo ellos se salvarán. Se trata de una comunidad fanática religiosa, en la que las mujeres se visten con mantos largos, se prohíbe el matrimonio, las relaciones sexuales, el alcohol e incluso los medios masivos de comunicación. Esta comunidad reza para que no llegue nuestro temido final en estas temporadas apocalípticas. Aunque su auge fue a finales de los años setenta y ochenta, aún conserva una comunidad fiel a sus principios. Ha habido cismas y expulsiones, incluso se han visto señalados en temas escabrosos como asesinatos, violaciones o narcotráfico. Pero el ambiente de fe y beatitud que se respira dentro de la comunidad sigue intacto. Existe un Obispo, San Martín de Tours, que es quien rige el lugar y una vidente, al parecer su hija, que sigue recibiendo mensajes de la Virgen del Rosario. Nada pasa ahí dentro sin la aprobación de ambos personajes. Todo está inspirado en el catolicismo pre Concilio Vaticano Segundo, pero con un toque local. Así, además de la Virgen y los Santos, veneran a personajes propios como Lázaro Cárdenas o un exvidente llamado Agapito; los consideran santos. Dentro de su sistema ellos mismos ordenan sacerdotes, diáconos y monjas. Hay cinco mil pobladores de los cuales el 70% tiene algún tipo de consagración religiosa. Existen grupos disidentes que han sido expulsados de ahí, pero que quieren recuperar sus propiedades y luchan porque entren la educación y la ley mexicana en la comunidad.

Iglesia de la Mexicanidad en Teotihuacán. © Alejandro Andrade Pease

Imagen de portada: Templo Espiritualista Mariano Trinitario en Ecatepec. © Alejandro Andrade Pease