Harina y Epazote de Roberto de la Torre

El arte como metáfora, el narcotráfico como trabajo

Trabajo / dossier / Octubre de 2021

Valentina Lara

Arte de: Roberto de la Torre

Metaphora es el transporte, la traslación, el desplazamiento. Por su parte, phora es la acción de empujar, de llevar hacia adelante. Alude al hecho de transportar una carga de un lugar a otro. Elena Oliveras


La entrada del Ex Templo Santa Teresa la Antigua se encuentra cerrada. Para ingresar al museo es necesario dirigirse a un costado de la construcción y atravesar una pequeña puerta que alude a la “clandestinidad” del negocio. En el interior, una fábrica de producción y empaquetado de harina y epazote se distribuye en todo el espacio. La metáfora se activa desde el exterior del recinto: un puesto ambulante cubierto por una lona de plástico amarillenta ofrece armas de juguete y establece un diálogo con los puestos ubicados frente al Museo Ex Teresa Arte Actual, dedicados a la venta de uniformes de policías y militares. Roberto de la Torre realizó Harina y Epazote, curado por Eder Castillo, de diciembre de 2010 a febrero de 2011. La obra se planeó con dos años de anticipación, los cuales incluyeron un viaje a Tlaxcala para entrevistar a campesinos dedicados al cultivo de epazote. Algunos de ellos habían emigrado con anterioridad a Estados Unidos y regresaron a México para invertir sus ahorros en el campo. El proyecto es una metáfora, abierta a la interpretación, de la industria del narcotráfico y los beneficios económicos que ésta genera. La técnica, los materiales y los elementos utilizados en la exhibición hacen referencia a los laboratorios clandestinos y las plantas industriales de narcóticos, así como a las etapas de producción, cultivo, procesamiento, almacenamiento y distribución de la droga. Durante tres meses, alrededor de sesenta estudiantes y voluntarios trabajaron en horarios similares a los de un obrero empleado en una fábrica para generar más de seis toneladas de harina y epazote que posteriormente fueron distribuidas por bancos de alimentos a poblaciones de bajos recursos. El proyecto transformó el espacio arquitectónico y cambió momentáneamente su funcionalidad utilizando el componente diafórico del arte, es decir, transfigurando lo común para otorgar posibilidades de presencia significativa. Roberto de la Torre visibilizó, entre otros aspectos, la realidad de millones de trabajadores que participan en la producción de los narcóticos a raíz de la necesidad y que, al no tener una oferta laboral digna, deciden —o en ocasiones son obligados— a sumarse a la industria del narcotráfico. Actualmente existen 37 carteles dedicados al narcotráfico en México. Se estima que alrededor de 600 mil millones de pesos son generados anualmente dentro de este mercado en el territorio mexicano y que por lo menos 300 millones de personas a nivel mundial consumen al año alguna sustancia producida por el tráfico ilícito. A pesar de que Harina y Epazote tiene más de una década, el tema del narcotráfico como fuente de trabajo en México prevalece en la actualidad; la metáfora continúa materializándose en la realidad diaria de miles de campesinos y diferentes trabajadores mexicanos.

Instalación de ductos de cultivo hidropónico dentro del museo Instalación de ductos de cultivo hidropónico dentro del museo

Bandas mecánicas con paquetes realizados en la exhibición Bandas mecánicas con paquetes realizados en la exhibición

Ramas de epazote en el área de secado y deshidratación Ramas de epazote en el área de secado y deshidratación

Vista de exhibición Vista de exhibición

Exterior del Museo Ex Teresa Arte Actual Exterior del Museo Ex Teresa Arte Actual

Todas las fotografías son cortesía del artista.

Imagen de portada: Empaquetado de la harina y del epazote cultivado en el museo